Qué es esto y por qué te lo mando

Esta es la última idea que he tenido de esas locas que se me ocurren de vez en cuando. No tengo tiempo ni para respirar (igual que tú, igual que todos), pero sigo generando ideas para las que luego no sé si tendré el tiempo necesario. Como esto ya me ha pasado bastante a menudo, una ya se cubre las espaldas y se asegura de que el proyecto en cuestión va a ser algo llevadero.

Pero Miren… ¿esto qué es?

Es una newsletter. Un blog. Un algo que les pueda llegar a mis alumnos con textos (anécdotas, relatos…) que sean algo más que «algo para leer». Que sea un punto de motivación, un punto de estímulo, de luz. Un puntito, aunque sea. Un brillo de esperanza entre tanta nota media y tanto baremo.

Ah, entonces, ¿es sólo para alumnos?

No, no, no, no. Para alumnos actuales, para antiguos alumnos, para las familias (padres, hermanos, tíos, abuelos), para amigos de amigos, para cualquiera que tenga interés en sentarse en ese sofá en el que nos sentamos tan poco, el sofá de pararnos, respirar y coger energías.

Ah. Ya. Y lo vas a escribir tú.

Pues no, tampoco. Antes te decía que una ya va aprendiendo a meterse en berenjenales que solo pueda llevar a cabo. Y por eso no seré yo la que escriba. Bueno, si algún día me da el punto, lo hago. Pero no se trata de que escriba yo.

Muchas veces me encuentro con textos (cortos, relajémonos) que me gustaría compartir con todo el mundo, porque son retazos de la vida en los que uno vislumbra que no todo está perdido. Que el ser humano es capaz de cosas muy grandes. Y normalmente intento llevarlos a las clases, comentarlos con los alumnos; pero no siempre es posible; es más, casi nunca es posible; porque los temas que tenemos que ver en clase no dejan tiempo para mucho más. Y ahí es donde entra en juego este blog / newsletter / lo-que-sea.

Mi idea es compartir con todos vosotros esos textos, esas relatos, que me voy encontrando. Por eso, no va a tener una frecuencia fija, ni va a ser de una temática concreta. Será tan flexible como lo que la vida me vaya poniendo delante. Siempre, eso sí, citando el autor correspondiente.

¿Te apetece? ¿Le puede apetecer a mi alumnado, a su padres, a sus abuelos, a sus tíos, a sus amigos? Veámoslo. Si al final nos quedamos tres, pues seremos tres compartiendo ideas, motivaciones, etc.

¡Ah, eso si, que no se me olvide! Lo que aparezca en la newsletter se puede compartir y vocear a los cuatro vientos. Sobre todo, si sabes de alguien que le puede venir bien este blog (por su momento personal…, por lo que sea), no dudes en enviarle el enlace del blog.

Nos vemos en… el sofá en el nunca (o casi nunca) te sientas.

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