Cada vez es un logro

… y terminamos el curso. Ganas, ¿verdad? Las dos últimas semanas han sido muy intensas (de hecho, ha sido imposible seguir la newsletter). Estas semanas, tanto para los que trabajamos en la enseñanza como para los alumnos y las familias de los alumnos, son muy muy potentes. Terminamos para el arrastre.

Y, por supuesto, llegan las enhorabuenas y las felicitaciones para los que se gradúan, los que pasan de ciclo, los que tienen premios de fin de ciclo,

los que ganan medallas, los que cubren con honores el ciclo que han estado recorriendo todo este curso. En resumen, para los que tienen éxito.

Y nadie dice nada a los alumnos que no se gradúan, los que no han conseguido pasar de curso, los que no han tenido grandes notas, los que finalmente suspenden o, incluso, dejan el recorrido académico ya por imposible. Por lo que sea.

A estos últimos me quiero dirigir hoy. Si tú eres uno de los que ha suspendido después de mucho esfuerzo, de mucho estudiar, si eres de los que no ha conseguido pasar de curso o de ciclo, si eres de los que ha dicho “hasta aquí hemos llegado” y ha dejado los libros colgados para ponerse a trabajar… escúchame.

Lo primero que quiero decirte es: ahora empiezas. Porque probablemente piensas que te has quedado sin opciones, o que tus opciones son las “menos válidas”. Pero es que lo que no te cuentan es que TODAS las opciones son válidas. Que no hay unas más y otras menos válidas. Porque aquí, las que son válidas, son las personas. Y tú, hagas lo hagas, vaya tu vida por los derroteros que vaya, eres una persona válida. Porque tu validez como persona no depende del grado académico de tus estudios, sino de la calidad humana que haya dentro de ti. Y cada vez que empiezas una opción, empiezas otra vez tu vida. 

Pero es que, además, en tu boletín de notas, donde podría haber observaciones, falta una información importantísima: lo que este año has conseguido. Porque estoy segurísima que has conseguido logros muy importantes, aunque no sean evaluables académicamente: has conseguido vencer obstáculos que nadie o pocos conocen (una enfermedad propia o de alguien querido, un fallecimiento, un proceso doloroso de algún tipo, no te digo ya nada si tienes unas dificultades severas para mantener unas relaciones sociales estables; o si tus dificultades de aprendizaje hacen que el camino sea complicado y cansado). Estas dificultades no son visibles; las ves tú y los más cercanos, pero están ahí.

Debes tener en cuenta que tus propios obstáculos son tus logros; porque eres tú el que los lleva a la espalda y el que camina con ellos; cada paso que das, es un logro. A veces, nadie se imagina cuańto de logro puede tener un suspenso. A veces un suspenso en las notas conlleva un sobresaliente en la vida; y esto es lo que te tiene que importar. Cada paso que has dado: cada día que te has puesto delante de los libros a tu hora, cada minuto que has perseverado sin cerrar el libro, cada trabajo que has entregado, cada día que has salido de casa y has ido a tu centro escolar (que al fin y al cabo, es el lugar de tu trabajo); cada día que has vuelto a casa y has pensado “mañana lo haré mejor”; cada vez que has abierto tu agenda escolar y has apuntado una tarea o un examen o lo que sea; cada vez que has ido a una clase particular con la mejor de tus intenciones de entender lo que te van a explicar. 

Cada vez.

Cada vez es un logro.

Lo importante en la vida no es tener títulos, sino hacer de tu vida un servicio a los demás haciendo algo que te guste y que te haga feliz, en el área que sea y desde el puesto que sea. Es lo único que cuenta. A veces el tipo de trabajo no lo elige uno, pero a la larga, uno disfruta haciendo ese trabajo. Y entonces… no querrás hacer otra cosa.

Espero que tengas un feliz verano. En principio, no tengo previsto escribir newsletters durante julio y agosto porque, seamos sinceros, en verano siempre hago muchas menos cosas de las que me propongo; así que he decidido ser realista, porque si no luego tengo sentimientos de “no he hecho esto / no he hecho lo otro / no he hecho lo de más allá”. Y no hay necesidad. Así que, en principio, no habrá newsletter. Que esto no significa que estos meses me pasen cosas o vea cosas o escuche cosas o lea cosas que me parezca que las tengo que transmitir, y entonces escriba algo por aquí. Así que vamos viendo.

Así que te deseo un buen verano, que te lo has ganado. Con trabajo, con horarios, pero en verano siempre es todo más relajado. Ya el hecho de que no haya horarios escolares es un alivio.

Y te veo en la próxima, si tú quieres.

Miren

Imagen de Big_Heart en Pixabay

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